Vender su casa

Preparar la casa.Después, enseñarla.

Una agencia descubrirá su casa en diez minutos. Nosotros sabemos lo que se ha hecho en ella y lo que no. La dejamos en condiciones de enseñarse, y estamos aquí mientras usted está en su país.

El punto de partida

Una casa que ya no se ve se vende mal.

Viene una o dos semanas al año. Una persiana ya no cierra, la terraza se ha movido, la piscina ha envejecido. Las llaves acaban en una agencia que descubre el inmueble el día del reportaje fotográfico, lo publica tal cual y deja que el comprador ponga precio a todo lo que no se hizo. Ese cálculo lo paga siempre el vendedor.

Nuestra parte del trabajo

Primero la casa. Después el mercado.

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El estado real

Recorremos la casa habitación por habitación, con lo que ya sabemos de ella: lo que se ha mantenido, lo que se ha ido aplazando año tras año, lo que un comprador verá en los primeros treinta segundos. Recibe un informe escrito, sin adornos.

02

Las obras que cuentan

No todo merece rehacerse antes de una venta. Separamos lo que cambia la mirada de un comprador de lo que cuesta dinero sin cambiar nada. Después pedimos presupuestos a los gremios, abrimos, seguimos la obra y le damos cuenta.

03

El expediente del bien

Facturas, garantías, intervenciones anteriores, mantenimiento de la piscina y la calefacción, planos, gastos de comunidad: reunimos lo que existe y lo ponemos en orden. Lo que está documentado se discute menos.

04

Estar aquí

Abrir para las visitas, recibir a un perito, dar el agua antes de una cita, cerrar detrás de todo el mundo: para eso hace falta alguien sobre el terreno. Es nuestro oficio desde el primer día.

Nuestra posición

Conocemos la casa antes que el comprador.

Llaves, no una visita

Una agencia entra en su casa por primera vez el día en que firma el encargo. Cuando una casa está a nuestro cargo, conocemos su historia reciente: qué se reparó, cuándo y quién lo hizo. Una pregunta obtiene una respuesta, no una suposición.

Empezar con tiempo

Una casa preparada se enseña en su mejor estado, no en el que dejó el invierno. Empezar el trabajo antes de sacarla al mercado cambia la primera impresión, y la primera impresión es la que queda.

No tiene que cruzar Europa

Usted se queda en su casa. Nosotros abrimos, acompañamos las visitas, recibimos a los gremios y le damos cuenta. Decide a distancia, con toda la información.

Dicho claramente

No somos una agencia inmobiliaria.

Y no pretendemos parecerlo. El encargo de venta, la valoración oficial y la comercialización del inmueble corresponden a agentes inmobiliarios inscritos. Trabajamos con aquellos cuya seriedad conocemos, le ponemos en contacto y seguimos a su lado durante el proceso: no ocupamos su lugar.

Nuestra parte está en otro sitio: la casa. Prepararla, coordinar lo que hay que hacer, mantener el expediente, abrir la puerta, sostener el calendario. El día en que venda, venderá un inmueble del que alguien se ha ocupado. Se nota.

Contacto

Partir, tranquilo.

Una conversación basta. Quince minutos para entender su propiedad, sus usos, sus exigencias.